Memorias embotelladas

He aquí un espacio donde la chica se asoma al pensadero a dejar sus memorias.

Para los que se preguntan qué es exactamente un pensadero, les ilustraré un poco. En sus famosas novelas, la escritora J.K Rowling nos presenta un artefacto que el gran Dumbledore utiliza para mostrarle a Harry un recuerdo muy importante, este artefacto en forma de vasija es capaz de contener y mostrar a su usuario los recuerdos vaciados de la mente humana, con la nitidez y casi inmediata presencia de quien es capaz de acercarse a ver en ello.

¿Bastante tentador, cierto? Tener la capacidad de acceder a los recuerdos que con tanto esmero tratamos de no olvidar, y la vida siendo tan corta para muchos está llena de momentos que sin duda alguna vale la pena contemplar una y otra vez, como una pintura en la pared o la tinta esparcida en las páginas de un libro. Es este el motivo por el cual deseo hacer de este lugar mi pensadero y compartir con el curioso lector un fragmento de mis pensamientos e historias embotelladas.

A estas alturas, si con algo de suerte he captado su atención deben preguntarse ¿Es que esta chica va a revelarme sus secretos? Tal vez sí, tal vez no, pero me place contar historias como la incansable e insufrible chica conversadora que soy, y en este espacio podrán encontrar historias reales, cuentos de tiempos remotos, registros de sueños y cualquier cantidad de caprichos que según el son de cada día acompañado de mi taza de café me anime a compartir con cada uno de ustedes.

Pronto volveré con el primer frasco vaciado sobre este infinito pensadero sobre el cual mis letras naden en el mar de los ojos que darán vida de nuevo a mis memorias.

Hasta entonces.

Amelia.